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martes, 13 de octubre de 2015

Características del español de Bogotá

Su habla forma parte del español andino serrano.

Plano fónico

  • Seseo.
  • Pronunciación apicoalveolar de /s/.
  • Tendencia a conservación de /s/ en posición final de sílaba.
  • /b, d, g/ se debilitan mucho.
  • Pronunciación aspirada de jota.
  • Tendencia a velarización de nasal final de sílaba: [kaŋ.'sjoŋ] ‘canción’; [taŋ.'bjeŋ] ‘también’.
  • Avance nítido del yeísmo en la ciudad de Bogotá, así como de una articulación tensa de la palatal entre los jóvenes, en detrimento de la distinción fonológica.
  • Hay casos de erre asibilada, pero el empleo de estas variantes suele venir condicionado por factores sociales o por el contraste campo-ciudad. En la ciudad de Bogotá se encuentran en retroceso.

Plano gramatical

  • Uso del tuteo, sobre todo en los estratos superiores; el voseo tiene un uso sumamente bajo.
  • Empleo del sufijo -ico (raticomomentico), característico de Colombia, frente a -ito, más propio del resto del área andina.
  • Uso preferente de acá y allá, sobre aquí y allí, como en buena parte de América.
  • Uso de ser intensivo: lo hice fue en la ciudad; teníamos era que beber mucho agua.
  • Empleo de no más como intensificador: aquí no más vivo, ¿qué no más debemos hacer?
  • Uso de todavía para indicar acción previa: yo todavía comeré ‘yo comeré antes de hacer otras cosas’.

Plano léxico

  • Uso de voces específicas: cachaco ‘bogotano; persona educada’.
  • Uso de suramericanismos léxicos: andén ‘acera, orilla de la calle’, tinto ‘café solo (sin leche)’, zarzo ‘desván’.
  • Uso de quechuismos léxicos: chócolo ‘mazorca tierna’; ñapa yapa‘añadidura’.


domingo, 11 de octubre de 2015

Características del español de Lima

El habla limeña ofrece las características generales del español andino costeño, más parecido al de otras áreas hispánicas, pero enriquecidas por la complejidad etnográfica y sociolingüística de toda gran ciudad.

Plano fónico

  • Seseo.
  • Tendencia a la conservación de las consonantes finales de sílaba, empezando por la /s/, que no se debilita con facilidad.
  • La tendencia a conservar el consonantismo implosivo puede provocar la neutralización de consonantes muy diversas: arigmética ‘aritmética’, sectiembre‘septiembre’, ogsequiar ‘obsequiar’, agdomen ‘abdomen’.
  • Aspiración faríngea de /x/: ['ka.ha].
  • Pronunciación de [x] ante con la corona de la lengua elevada.
  • Tendencia a velarización de nasal final de sílaba: ['pãŋ] ‘pan’; [taŋ'bjeŋ] ‘también’. Es habitual en las clases populares y no tanto en las cultas. La velarización, además, es más frecuente ante consonante palatal en el habla culta (['aŋ.tʃo] ‘ancho’) y ante consonante labial en el habla popular ([iŋ.per.'feγ.to] ‘imperfecto’; [taŋ.'bjeŋ] ‘también’).
  • Tendencia a debilitamiento de /b, d, g, y/ entre vocales: traajo ‘trabajo’,cansaa ‘cansada’, mantequía ‘mantequilla’, rodía ‘rodilla’, brío ‘brillo’.
  • Tendencia a sonorizar sordas entre vocales: probesional ‘profesional’; católigo‘católico’; époga ‘época’.

Plano gramatical

  • Predominio de tuteo. Voseo estigmatizado. En la costa, el tuteo convive con un voseo que concuerda con formas verbales del tipo -ás-és (vos cantásvos temés).
  • Uso de infinitivo con sujeto antepuesto: para usted subir ‘para que usted suba’.
  • Uso de presente por imperfecto de subjuntivo: quería que lo hagamos.

Plano léxico

  • Uso de suramericanismos léxicos: cabildante ‘regidor, concejal’, hostigoso‘molesto, fastidioso’, saber ‘soler’.
  • Uso de andinismos léxicos: aconcharse ‘enturbiarse’; brevete ‘permiso de conducir’; calato ‘desnudo’; camal ‘matadero’; candelejón ‘cándido, sin malicia’;chongo ‘escándalo, alboroto’; combazo ‘puñetazo’; estar hecho un anís ‘estar pulcro y aseado’; poto ‘trasero, nalgas’.
  • Uso de quechuismos léxicos: cancha ‘terreno, espacio amplio y despejado’;china ‘india; mestiza’; choclo chócolo ‘mazorca tierna’; chuncho chunche‘rústico; huraño’; guacho ‘huérfano’; ñapa yapa ‘añadidura’; ojota ‘sandalia, chancla’; palta ‘aguacate’; poroto ‘alubia’.
  • Uso de aymarismos léxicos: camanchaca ‘niebla espesa’; chuto ‘tosco; inculto’;lampa ‘azada’.


sábado, 10 de octubre de 2015

Léxico popular nicaragüense

1.-Léxico de procedencia española, se refiere según Aleza (1991) a palabras que: “… han mantenido la forma originaria peninsular pero han sufrido semánticamente un proceso de adaptación conceptual a la nueva realidad americana”. Un caso concreto es la palabra fregar que en España tiene la significación de: fregar: -“Restregar con fuerza una cosa con otra” (DRAE).  “En América significa fastidiar, molestar, jorobar” (DRAE).
A la vez, la autora precisa que los vocablos botar, arribar abra, ensopar, cantaleta, canilla, son de uso general en América y algunos perdieron el significado originario y sus referencia a conceptos náuticos. Efectivamente, en Nicaragua esos términos son de uso actual, por ejemplo: -Botar como Americanismo tiene el significado de “arrojar, tirar, echar fuera a una persona o cosa” (DRAE).
Aleza afirma, que en la Península botar es un término náutico “lanzar barcos al mar” (1991), pero el americanismo es ajeno al sentido peninsular.
La autora cita como arcaísmo diacrónico: taita “Padre”. Éste se registra en la literatura nicaragüense, y en el habla popular de las zonas rurales. A la vez, refiere que hay americanismos formados mediante un proceso morfológico, voces que se han formado con anexión de sufijo o prefijo que han perdido su valor gramatical y se han convertido en elemento fijo. Afirma que estos nuevos vocablos derivan de palabras españolas y son auténticos americanismo. Su significante no existe en la Península. En esta investigación se citan algunos ejemplos como: desapartar, engrapar, entre otros.
2.-Indoamericanismos o indigenismos.
En el léxico hispanoamericano las voces amerindias tienen un aporte significativo y estas se han extendido por el centro y sur de Hispanoamérica.
Los grupos de voces amerindias que se destacan son nahuas, antillanas y quechuas. Aunque se dice que hay cierta homogeneidad en el léxico hispanoamericano también se dan algunas diferencias en las acepciones. Por ejemplo: -Guacal (n) “Especie de cesta o jaula” (DRAE-Alario) (Aleza). En Nicaragua significa vasija. -Bahareque (aw-c) “Pared o tapia de zarzo embarrado” (Morínigo). En Nic. [Igual a bajarete] Techo o techado, descubierto de paredes.
4.-Extranjerismos
Cierto porcentaje del léxico nicaragüense está conformado por extranjerismos, sobre todo por anglicismos. Esta influencia se puede apreciar en los conceptos de las diversas unidades léxica que aparecen en las tablas, algunos de esos términos son: blue jean, zipper, overoll, blasser, brassiere, bloomer, etc.
Conclusiones
La investigación revela que los mercados son visitados por personas diferentes estratos sociales, económicos y culturales, y pese a ello, prevalece el lenguaje popular.
El léxico de los mercados capitalinos tiene características peculiares, que lo diferencian de otros países, y su léxico refleja el momento histórico, social y cultural de cada época.
El vocabulario obtenido es variado, muchas de las lexías recogidas, tienen diferente procedencia, como: Náhuatl, azteca, arahuaco, mandarín, caribe, indo malayo, árabe, latín, quechua, etc.
Se comprobó la riqueza léxica semántica de los vocablos propios de los mercados, a través de uso de la sinonimia de los términos populares que figuran en  las distintas tablas.
Las vivanderas utilizan las estrategias de seducción, adulación, amabilidad, para cautivar a los compradores y asegurar la venta exitosa de sus productos.
Los compradores utilizan algunos términos con vivacidad y picardía al comprar algunos productos.
La fuerte competencia entre las vendedoras /es, les induce a atraer y convencer al comprador o cliente, con amabilidad y respeto, ofreciendo calidad de productos, peso exacto, rebajar precio, preguntar o probarse la prenda sin compromiso, etc.
La forma y medidas de comercializar los productos nicaragüense difiere con los empleados en otros países, y en lugar de utilizar el kilo, se emplea un gran variedad de medidas, empleadas por nuestros antepasados.


martes, 6 de octubre de 2015

Características del español de Caracas

El habla de Caracas participa de una norma marcada por los caracteres caribeños. Además, son de destacar los lazos históricos y también lingüísticos que, desde hace siglos, han existido con las islas Canarias. Comparten caracteres fónicos (entonación) y también elementos léxicos «bilaterales» (bernegal ‘especie de tinaja’, fañoso ‘que habla con la nariz’).

Plano fónico

  • Tendencia a alargamiento vocálico.
  • Tendencia a la nasalización de vocales en contacto con nasal final; también con pérdida de la nasal: [sãŋ 'hwãn] ‘San Juan’; [pã]; ‘pan’.
  • Seseo.
  • Aspiración faríngea de /x/: ['ka.ha].
  • Tendencia a aspiración, debilitamiento y pérdida de consonantes en posición final de sílaba, especialmente de /s/: ['ah.ta] ‘asta’; ['me.sah] ‘mesas’; [ver.'ða] ‘verdad’; [ko.'me] ‘comer’.
  • Tendencia a velarización de nasal final de sílaba: ['pãŋ] ‘pan’.

Plano gramatical

  • Tuteo y sistema de tratamiento con ustedes para la segunda persona del plural.
  • Tendencia al orden Sujeto-Verbo-Objeto, con anteposición del sujeto en interrogativas y ante infinitivos: ¿qué tú quieres?¿dónde tú vives?sonreí al tú decirme esoél lo hizo todo para yo poder descansar.
  • Tendencia a uso expreso de pronombre personal sujeto: ¿tú te quedas o tú te vas?
  • Queísmo (ausencia de preposición): me di cuenta que no tenía amigos.
  • Como rasgo general americano, se da la posposición no sistemática de posesivos, especialmente de nosotrosel alma de nosotros.
  • Avance de las construcciones dequeístas: yo pienso de que bajarán los precios. Uso de la preposición de con verbos como creerpensarasombrar gustar.
  • Las construcciones que se han dado en llamar de «ser focalizador» están alcanzando difusión: yo vivo es en Caracasse dedicaron fue a trabajar.

Plano léxico

  • Uso de formas compartidas con el Caribe colombiano y venezolano: chiva‘autobús pequeño’, pelado/peladito ‘niño’, corotos ‘trastos; objetos personales’.
  • Uso de venezolanismos como: ñongo ‘inseguro, incierto’, afincar ‘apoyar’, de caletre ‘de carrerilla’, faculto ‘experto, capaz’, filistrín ‘presumido’, pava ‘mala suerte’ o pichirre ‘tacaño’.


miércoles, 30 de septiembre de 2015

Características del español de Nicaragua

El español es la lengua oficial de Nicaragua. Es una variedad del español muy semejante a la de su vecina Honduras y El Salvador, salvo con algunas pequeñas variantes.
El habla nicaragüense tiene una pronunciación que los oyentes perciben como "suave" y "melodiosa", y muchas palabras que emplea proceden del náhuatl. En la segunda parte de este trabajo se hará una descripción lingüística de esta modalidad diatópica del nicaragüense.
Al tratar del español de Nicaragua, hay que distinguir desde el principio la zona Central y del Pacífico, que formarían la zona hispanohablante, y la zona del Atlántico, en la que predomina el inglés. Este hecho tiene su explicación en el momento de la conquista de estas tierras:
La zona del Atlántico es una zona selvática que estuvo, durante casi dos siglos, bajo el control de los británicos. La presencia británica en ella ha influido no sólo en el uso del inglés como lengua habitual, sino también en el hecho de que ahí predominen los grupos étnicos de origen africano (como ya hemos visto más atrás), como consecuencia de la importación de esclavos británicos a esa región y de la población descendiente de los náufragos de barcos esclavistas en los siglos XVII y XVIII.
Asimismo, en esta zona quedan algunos grupos humanos que continúan hablando sus lenguas indígenas: estos son mayoritariamente los misquitos, y en asentamientos más aislados, los sumu-ulua. Por otra parte están también los grupos de indígenas rama, pero su lengua ha desaparecido. Ninguna de estas lenguas ha aportado palabras al uso común. Y todos usan más el inglés que el español como lengua de comunicación habitual.
La zona Central y del Pacífico es una zona de montaña y llanuras fértiles, conquistada por los españoles; los colonos más numerosos fueron pequeños campesinos procedentes de España y, a pesar de ser una zona rica en recursos naturales, nunca fue una colonia rica económicamente. Casi desde el principio de la colonia ha basado su economía en la agricultura y la ganadería.
En esta zona hispanohablante, como en toda Centroamérica, se encuentra claramente un sustrato indígena del español (adstrato en tiempo de la conquista), basado fundamentalmente en la lengua náhuatl desde principios del s. XVI, aunque los topónimos hablan también de las otras tribus indígenas nombradas antes (cf. C. Mántica, "Orígenes y desarrollo del habla nicaragüense" en: El habla nicaragüense, ed. Hispamer, Managua, 1994, págs. 15-17).
A la llegada de los españoles, las tribus de lengua náhuatl ya habían llegado a dominar el país. Ellos desaparecen como raza, pero su lengua se impone; quizá porque el náhuatl es una lengua melódica, apta para conceptos abstractos o técnicos y para la formación de palabras nuevas, hecha para la cultura, fácil para educar. De las demás tribus, sóloChorotegas y Maribios sobreviven todavía, en algunos pueblos (Namotivá, Subtiava, Nindirí, Masaya, Catarina y S. Juan de Oriente), pero de su lengua sólo quedan algunos restos: unas diez palabras chorotegas, cinco palabras subtiavas, cuatro palabras matagalpa, según Carlos Mántica (op.cit. págs. 20-21).
Por otra parte, tenemos que los primeros intérpretes de los españoles fueron náhuatl, y que ésta fue la primera lengua en ponerse por escrito en tiempos de la colonia y los misioneros usaron el náhuatl para su evangelización. Parece, pues, clara la importancia de esta lengua en la época de la conquista.
"La lengua náhuatl es demasiado potente y el nicaragüense de hoy habla realmente en náhuatl usando palabras castellanas" (cf. C. Mántica, "Sobre el náhuatl oculto" en: El habla nicaragüense, ed. Hispamer, Managua, 1994, pág. 141). No conozco ningún estudio publicado sobre este tema, pero probablemente el náhuatl ha influido en la fonética; y con toda seguridad, como ha estudiado Carlos Mántica (op. cit. pág. 13), ha influido en algunos aspectos sintácticos (como la tendencia a la yuxtaposición) y en el léxico (según él, se conservan unos 600 términos náhuatl actualmente en el lenguaje cotidiano).
Por otra parte, la base castellana del español de Nicaragua parece ser de origen sevillano, castellano y extremeño. Pero esta influencia tampoco está estudiada a fondo.

martes, 29 de septiembre de 2015

Características del español de Honduras

El habla de Honduras forma parte del español centroamericano.

Plano fónico

  • Seseo.
  • En Honduras, El Salvador y Nicaragua aparece [θ], en contextos en los que se usa ese mismo sonido en el español castellano, probablemente como resto de una antigua distinción que ya está periclitada.
  • Aspiración de /s/, en Honduras y El Salvador, cuando va en posición inicial de sílaba, tras consonante o entre vocales: una hemana ‘una semana’, un hentavo‘un centavo’, prehidente ‘presidente’, lihensiado ‘licenciado’, entonhe ‘entonces’.
  • Tendencia a pronunciación tensa de oclusivas sonoras /b, d, g/.
  • Pronunciación debilitada de -y- intervocálica (pastía ‘pastilla’; cuchío ‘cuchillo’).
  • Aspiración o debilitamiento de jota (['ba.ha] ‘baja’; [tra.'βa.o] ‘trabajo’).
  • Velarización de ene final de sílaba.
  • Asibilación de ere final y de tr en un sonido [ʑ].

Plano gramatical

  • Sistema de tratamiento con voseo/tuteo-ustedes. Ustedeo. En Honduras tú yvos pueden alternar con unas mismas funciones, pero existe un claro ustedeo en los estratos socioculturales más humildes, que lleva a algo parecido a lo que ocurre en Costa Rica: el uso de usted dirigido a familiares o incluso a los bebés.
  • Uso preferente de acá allá, sobre aquí allí.
  • Orden de palabras SVO en las interrogativas, del tipo ¿cómo tú estás?, en Honduras o en Nicaragua, tal cual es habitual en el Caribe.

Plano léxico

  • Léxico específico de Honduras: achinaría ‘baratijas’, adundarse ‘atontarse’,ajustón ‘susto, espantada’, cusul ‘habitación pequeña y con poca luz’, ser la maceta ‘ser un haragán’, mínimo ‘plátano guineo’, ñácara ‘llaga’, ñuzco ‘diablo’,rapidito ‘microbus público’, retropróximo ‘anterior’.


lunes, 28 de septiembre de 2015

Características del español de Guatemala

El habla guatemalteca forma parte del español mayense-centroamericano. La variedad lingüística de Guatemala, como la de Nicaragua, está más condicionada por factores étnicos y sociolingüísticos que por factores geolingüísticos propiamente dichos.

Plano fónico

  • Seseo.
  • Tendencia a pronunciación tensa de oclusivas sonoras /b, d, g/, aunque la -d-intervocálica puede perderse, sobre todo en las formas de participio en -ado.
  • Pronunciación debilitada de -y- intervocálica (pastía ‘pastilla’; cuchío ‘cuchillo’).
  • Aspiración o debilitamiento extremo de jota (['ba.ha] ‘baja’; [tra.'βa.o] ‘trabajo’).
  • Velarización de ene final de sílaba.
  • Asibilación de ere final y de tr en un sonido [ʑ].
  • En Guatemala hay una fuerte retención de /s/.

Plano gramatical

  • Sistema de tratamiento con voseo/tuteo-ustedes. En Guatemala el voseo está muy generalizado, a costa de un tú que expresa cierto distanciamiento. El uso más curioso de los pronombres vos y usted es el de marca de final de enunciado, como ocurre en El Salvador: ¿te dolió, vos?¿por qué, vos?
  • Tendencia al uso reflexivo de numerosos verbos: demorarseenfermarse,recordarseregresarserobarsetardarse.
  • Uso preferente de acá allá, sobre aquí allí.

Plano léxico

  • Uso de léxico específico de Guatemala: aguadar ‘debilitar’, chis ‘para indicar que hay algo sucio’, remoler ‘molestar’, tusa ‘mujer pizpireta’, xecudo‘inteligente’.


sábado, 26 de septiembre de 2015

El español de Asunción y de Paraguay

El habla de Asunción y de Paraguay se situarían dentro del español austral guaranítico.

Plano fónico

  • Tendencia al mantenimiento de hiato, aun entre vocales homólogas: [al.ko.'ol] [mi 'i.xo] ‘mi hijo’.
  • Tendencia a oclusión glotal entre palabras, sobre todo entre consonante y vocal.
  • Tendencia a la nasalización vocálica.
  • Tendencia a vocalizar /k/ y /b/ en final de sílaba: pauto ‘pacto’; caule ‘cable’.
  • Tendencia a debilitamiento de /b, d, g/: aujero ‘agujero’, parauas ‘paraguas’.
  • Tendencia a pronunciación labiodental de /b/.
  • Tendencia a hacer sonoras /p, t, k/ en grupos consonánticos cultos: cambo‘campo’, mango ‘manco’, cando ‘canto’.
  • Tendencia a aspiración de /s/ final.
  • Pronunciación tensa de /ʝ/.
  • Mantenimiento de distinción /ʎ/ - /ʝ/. En la ciudad de Asunción hay más yeísmo que en el campo y menos pérdida absoluta de la ese final, aunque los estratos socioculturales más bajos de la ciudad, vienen a coincidir en muchos aspectos con los usos rurales.
  • Tendencia a pronunciación fricativa de che.
  • Tendencia a pronunciación asibilada [ʑ] de erre y de tr: ['ka.ʑo] ‘carro’; ['tʑes] ‘tres’.
  • Mantenimiento de la pronunciación de zeta.
  • Tendencia a una pronunciación no aspirada de jota.
  • Tendencia a pronunciación débil o pérdida de -final.

Plano gramatical

  • Tendencia a falta de concordancia de género y número: camisa blancoríos profundodos pantortuosa el lugar.
  • Uso de leísmo: le quiero a mi hija.
  • Uso de morfema posesivo che ‘mi, mío’: che patrónche novia.
  • Tendencia a eliminación de cópula: mi novia [es] hermana del patrón.
  • Uso de queísmo y dequeísmo: no hay duda quereiteró su voluntad quedijo de quehacer saber de que.
  • Uso de indicativo por subjuntivo dependiendo de verbos de creencia, mandato, deseo o voluntad: no creo que viene hoy.
  • Uso de la preposición en para indicar dirección: voy en Asunción.
  • Uso preferente de acá allá, como en buena parte de América, sobre aquí yallí.
  • Uso de la concordancia con el verbo haberhubieron otras lomadas.

Plano léxico

  • Uso de léxico característico de la región: argel ‘quisquilloso, antipático’, argelar‘estar molesto por no conseguir algo’, estar hallado ‘estar a gusto’.
  • Uso de guaranismos léxicos: agatí ‘libélula’, angá ‘pobrecito, qué pena’, cama‘ubre’, chaque ‘qué pena’, ko / nikó ‘ciertamente’, katé ‘elegante’, mamanga‘abejorro’, manté ‘solamente’, pehagüé ‘hijo tardío’, pororó ‘palomitas; maíz asado’.
  • Uso de guaranismos semánticos y pragmáticos: pronto, como modificador enfático: no importa pronto que ahora le vea a ellaprestar (algo) de (alguien):yo presté de ella el canasto de la bicicleta.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Características del español de Puerto Rico

Algunos intelectuales y muchos ciudadanos de a pie miran con tristeza la situación lingüística actual de la isla, que les parece de amplio deterioro del español, motivado por la agresiva presencia del inglés. No están en lo cierto.20
Los estudios hechos sobre el español de Puerto Rico hablan de una variedad que comparte rasgos lingüísticos con otras antillanas y del Caribe continental y que, por supuesto, presenta sus propias características. Quizá lo que más llame la atención del visitante hispano es el uso abundante y cotidiano de palabras «antiguas» (bregar, cabildear, credenza, realengo, etc.). No es que este tipo de palabras sea privativo de esta zona dialectal, puesto que parecida afirmación, con matizaciones de importancia, podría hacerse de casi todas las variedades hispanoamericanas. Es cuestión de nómina. Puerto Rico utiliza sus propios términos (que en algunas zonas peninsulares son anticuadas): chavo: ‘moneda de un centavo de dólar’, embeleco: ‘fantasía’, atrecho: ‘atajo’, vellón: ‘moneda de cinco centavos de dólar’, famoso: ‘magnífico, estupendo’, puño: ‘puñetazo’ y muchísimos más que conviven con ellos.
También en el terreno del vocabulario resultan curiosas ciertas formaciones propias, criollas, de origen patrimonial casi todas ellas, y lo que pudiera ser más peligroso para la comunicación, sobre todo la pública, la tabuización experimentada por ciertos términos de uso común en otros lugares: bicho, con el sentido de ‘pene’, por ejemplo, tan arraigado en esa comunidad de habla que el cultismo insecto ha venido a ocupar todos sus contextos comunicativos, hasta los más espontáneos.
Si se revisa el otro nivel de lengua que suele llamar más la atención del visitante, el de la pronunciación, dos son los fenómenos más sobresalientes: el cambio de rpor l (veldepor verde, izquielda por izquierda, comel por comer) y la pronunciación posterior, justo en la zona del velo, de la consonante rr. El primero de ellos no es privativo de Puerto Rico, aunque aquí su frecuencia global (algo más de un 30%) sea de proporciones considerables, no igualadas en las zonas vecinas. La realización de rr es, sin embargo, un fenómeno casi típico de la isla, porque, aunque se da en otros lugares, siempre ocurre con frecuencias mínimas y en casos esporádicos. El origen de este curioso fenómeno ha llamado muchísimo la atención de los estudiosos que, en principio, lo fueron a buscar a la lengua indígena hablada en Borinquen a la llegada de los españoles, o a las lenguas africanas transportadas a América con los esclavos. Ambas búsquedas han resultado infructuosas. No sabemos lo suficiente del taíno como para poder explicar, a partir de él, este sonido velarizado, pero las circunstancias históricas que permitieron la corta supervivencia de esta lengua indígena no parecen hablar a favor de este tipo de influjo. La posible transferencia africana se enfrenta a problemas de cotejo con zonas negras de la isla, que no muestran hoy índices de uso de las formas velarizadas de rr que refuercen este origen. Puede que más éxito llegue a tener la hipótesis del origen francés o corso, pero habrá que buscar vías de penetración más aceptables que las que hasta la fecha han sido propuestas.
Los análisis sociolingüísticos que se han hecho sobre estos dos fenómenos de pronunciación nos dejan ver que se trata, en ambos casos, de ejemplos de fuerte estigmatización. Tanto uno como otro se encuentran en hablantes que pertenecen a todos los niveles del espectro social, aunque las diferencias de frecuencia son muy gruesas: a medida que se baja hacia los estratos inferiores, éstas aumentan considerablemente. Sin embargo, este factor queda completamente neutralizado al estudiar las actitudes, que son igualmente negativas, no importa el nivel social al que se pertenezca. A pesar de que ya conocemos el tipo de actitudes que acompaña a estos fenómenos y que las creencias que las motivan son bastantes, todavía queda por determinar el papel que la escuela ha representado —y sigue representando— en su nacimiento y desarrollo. No es demasiado aventurado conjeturar que ha sido protagónico, y que ciertos argumentos aviesos, esgrimidos por quienes en su momento defendían la implantación del inglés, hayan tenido también su participación importante. Si, cuando se decía con insistencia que lo que se hablaba en Puerto Rico era un español desacreditado, ininteligible para el resto del Mundo Hispánico y que nada se perdía, por lo tanto, eliminándolo,21 se pensaba en ejemplos como éstos, no puede llamarnos a sorpresa que la escuela desarrollara una serie de mecanismos de defensa, que tenían por objeto rechazar aquellos fenómenos que no pertenecieran al español general.22 El hecho de que solo el 14% de los hablantes jóvenes de la capital presenten casos de esta pronunciación de rr no puede ser considerado como algo aislado e independiente de esta corriente general, que durante muchos años ha orquestado la escuela.
Los análisis sociolingüísticos también nos dejan ver que ambos fenómenos fonéticos tienen, sin embargo, orígenes muy diversos. Mientras que la sustitución de por r es de carácter urbano (la patrocinan más los hablantes de San Juan que los de zonas rurales), la velarización de rr tiene su cuna fuera de la capital. Hoy, cuando este fenómeno parece batirse en retirada de la ciudad, todavía las generaciones mayores exhiben una frecuencia que acredita que estuvo más extendido allí que lo que hoy muestran los índices estadísticos. Esto indica que, a pesar de su origen, la pronunciación velarizada de rr llegó a asentarse también en la zona metropolitana.
Al margen de estos rasgos lingüísticos, señalados aquí en breves pinceladas, es muy poco, y además, poco importante, lo que puede señalarse como típico o caracterizador del español hablado en Puerto Rico. Su identidad con las variedades dialectales de la zona antillana, y aun caribeña, está muy acentuada. Quizá lo más llamativo sea la presencia del inglés. No se trata, por supuesto, de que el resto de la región esté exento de tales influjos (incluyendo a la Cuba actual), pero en la Isla del Encanto esa influencia es más perceptible.

martes, 15 de septiembre de 2015

Características del español de Uruguay

El castellano o español es el idioma oficial de Uruguay, hablado por la inmensa mayoría de sus habitantes. Elespañol uruguayo es una variante del dialecto rioplatense, hablado en las regiones aledañas a la Cuenca del Río de la Plata.
Por ello, el español de Uruguay presenta grandes similitudes con el de Buenos Aires y otras regiones de Argentina. El dialecto rioplatense se caracteriza por el uso del pronombre “vos” en lugar de “tú”, con su propia conjugación verbal en presente ("sos" en vez de "eres", "tenés" en vez de "tienes", etcétera). Ésta es la característica gramatical más distintiva del español rioplatense respecto al hablado en España e Hispanoamérica.
Sin embargo, el dialecto del Río de la Plata no es un idioma homogéneo. Entre bonaerenses y uruguayos existen varias diferencias idiomáticas, diferencias casi imperceptibles para hablantes extranjeros, pero que no dejan de ser significativas a nivel de entonación, vocabulario y expresiones típicas.

Cómo hablan los uruguayos en los distintos lugares del país

También a la interna del territorio uruguayo hay formas de hablar heterogéneas. Entre los hablantes de la capital y de los distintos departamentos del país se observan varias diferencias en cuanto al acento y las formas gramaticales. En el centro-sur del país es extendido el uso del “vos”, mientras que en los restantes departamentos es más generalizado el “tú”. Con frecuencia, se emplea el pronombre “tú” con la conjugación verbal del “vos”: por ejemplo, “tú tenés” en lugar de “tú tienes”.
En departamentos de Rivera y Artigas, en las zonas de la frontera con Brasil, es notoria la influencia del portugés, al punto que hay hablantes bilingües y a la fusión entre ambos idiomas se la conoce como un nuevo dialecto: el “Portuñol”.
Además del español y las variantes de frontera, en Uruguay hay una importante población que tiene al inglés como segunda lengua, ya que es enseñado de forma obligatoria desde el primer año de secundaria. El portugués, francés e italiano son también idiomas estudiados por numerosos uruguayos como lengua secundaria.
Por la calidad turística de Montevideo y la fácil comprensión del español de sus habitantes, la capital uruguaya se potencia cada vez más como centro del llamado “turismo idiomático”, una modalidad del turismo cultural que ya ha marcado tendencia en Argentina y que consiste en estadías más bien prolongadas para aprender o perfeccionar el idioma. En 2013 se organizará en Uruguay el congreso internacional del turismo idiomático, afianzando al país como destino para esta actividad. 

Diccionario de palabras uruguayas

A continuación, te mostramos un mini listado de expresiones y palabras típicas usadas por los uruguayos, con significados distintos a los del español de otros países.

    • Afanar: Robar
    • Almacén: Tienda pequeña donde se venden alimentos y artículos para el hogar.
    • Apuntarse: Acompañar a otros en una salida o actividad.
    • A pata: A pie.
    • Al mango: Con volumen alto.
    • Bancar: Soportar.
    • Barra: Grupo de amigos.
    • Bo: Apelativo para llamarse entre amigos, equivalente al “che”, pero aún más informal. (Se discute si se escribe “Vo”, ya que es típico de la oralidad).
    • Boliche: Bar.
    • Boludo: Persona despistada. / Apelativo muy informal para llamar a alguien, generalmente usado entre amigos.
    • Bondi: Ómnibus, autobús.
    • Botija: Niño.
    • Buzo: Suéter, pulóver.
    • Canario: Persona oriunda del departamento de Canelones, aunque también se usa para referirse a cualquier habitante del interior del país, a veces con sentido despectivo.
    • Carpa: Tienda de campaña, para acampar.
    • Cebar: Verter agua caliente en el mate.
    • Chicle: Goma de mascar.
    • Cuadro: Equipo de fútbol.
    • Chance: Posibilidad, oportunidad.
    • Che: Interjección o vocativo, para llamar a alguien.
    • Chiquilín/Chiquilina: Niño o niña (también se usa genéricamente para referirse a las amistades, aunque sean adultos).
    • Chorro: Ladrón.
    • Dale: OK, de acuerdo.
    • Dar bola/ Dar bolilla/ Dar pelota: Prestar atención a algo o alguien.
    • De más: Genial, muy bueno.
    • Embole / Embolarse: Aburrimiento / Aburrirse.
    • Flauta: Pan alargado tipo baguette, el más común vendido en las panaderías y supermercados.
    • Gamba: Pierna. (“Una gamba” también se utiliza para referirse al billete de cien pesos).
    • Garronear: Obtener algo gratis de forma poco lícita.
    • Gil: Tonto.
    • Gurí: Niño pequeño.
    • Laburo: Trabajo.
    • Pancho: Frankfurter, hot dog, salchicha.
    • Pavada: Tontería.
    • Ta: De acuerdo, OK. (Es una expresión muy usada en el lenguaje coloquial, y no siempre tiene un significado específico).
    • Terraja: Vulgar.

  • viernes, 4 de septiembre de 2015

    Caracteristicas del español de Venezuela

    INTRODUCCIÓN.

                El lenguaje, a través de la historia, aparece como la capacidad innata del ser humano para comunicarse. El ser humano, está diseñado para socializar; para expresarse, y de ese modo es como en la actualidad se ha llegado a grandes avances no solo a nivel social; sino arquitectónico, tecnológico, científico, cultural, entre otros. De esta larga gama de avances; las distribuciones geopolíticas, han demarcado identidad y progreso, auge cultural, y han permitido establecer relaciones diplomáticas entre los distintos países del mundo, en afinidad de intereses, conjunto de acuerdos, proyectos en unidad, etcétera. Como parte de dicha identidad, surge un elemento muy importante y característico del lenguaje, llamado idioma o lengua, que siendo distinta en las diferentes ubicaciones geográficas, poseen un código escrito u hablado con variables fonéticas, semánticas, morfológicas y gramaticales propias de cada territorio. No obstante, las variables dialectales se originan, en la mayoría de los casos por el contacto cultural, que se atribuye a tiempos antiguos, aún antes de la invención de la escritura hasta nuestros días. Es de esta forma es como la colonización, tuvo influencia en la conformación de los idiomas que predominan en el continente americano, como parte de la adquisición de modalidades europeas que se implantaron y que luego tras años de contacto con las lenguas nativas, fue expuesto a mínimas variaciones que aún se conservan en el léxico continental. Para considerar un idioma como propio, hace falta pasar por un sin número de procesos y normas que cumplir; que puede constituir un grupo leyes fonéticas y gramaticales, a fin de llegar al nivel de considerarse como lengua estándar de determinado territorio. Los estratos sociales, la educación, la cultura, entre otros, son aspectos que intervienen en la conformación sociolingüística de cualquier idioma, asociando el uso del léxico de acuerdo a las condiciones o situaciones contextuales, en las que el hablante pueda ser partícipe. El uso incorrecto del idioma, u otras detracciones, también se hacen presentes en las variaciones de un idioma de un determinado país. Las variables dialectales según su distribución geográfica o sus normas escritas, que permitan establecer un nivel equilibrado del mismo, donde se establezcan parámetros de redacción y cohesión, deben estar sujetos a la norma culta. La diversidad de lenguas alrededor del mundo, nos permite estudiar la particularidad y variedad de expresiones y modismos que surgen entre los grupos poblacionales, y así tener una perspectiva más amplia del lenguaje, como un elemento de tipo social.

    EL ESPAÑOL EN VENEZUELA

                El español en Venezuela, en su estructura sociolingüística; surge tras la influencia intrínseca de diversos lenguajes que históricamente se enlazan desde la época de la colonia hasta nuestros días. Dicha influencia, sostiene variaciones en primer lugar, extraídas del castellano europeo, y las lenguas de las etnias nativas del continente;  así como más tarde otros lenguajes como el italiano, el alemán y el francés, en tiempos de la conquista. En lo que a variabilidad lingüística se refiere, el español consta de un sin número de dialectos que se desglosan de él, como parte del proceso de cohesión entre las diversas culturas y lenguas presentes en la colonización, y que aún en nuestros días se hace presente en los modismos y dialectos que caracterizan a cada región del  país. No obstante, se debe acotar; que el idioma español, que constituye parte de la identidad venezolana, es un idioma extranjero impuesto en nuestras tierras por los colonizadores, y que tiene rasgos característicos del andaluz y el canario europeo, y es así como en el léxico del idioma podemos encontrar los eslabones del contacto cultural que se produjo en la constitución de nuestra lengua. En todo idioma conocido, existe un código establecido no solo en la lengua escrita o hablada, sino también en los diversos contextos sociolingüísticos, es por ello que las variaciones constituyen un porcentaje mínimo, ya que si su influjo fuese mayor, la comprensión del idioma sería imposible.
    "La fidelidad de la transcripción del habla es un mito. Un mito que regresa cada tanto para hacernos creer que hay una técnica que podrá recoger la riqueza de la oralidad. No la hay"” (Domínguez, 1995:12/ Citado por Alexandra Alvarez).
                Con base en la cita textual, considerar establecer de manera arbitraria un único código característico del idioma, sería imposible, no hay forma de apegarse en un 100% fielmente a la transcripción del idioma; menos aun, existiendo diversidad de variaciones en el dialecto, que no solo modifican el lenguaje hablado sino escrito de los venezolanos. La diversidad de dialectos constituye parte del enriquecimiento cultural de cada región, y funciona como un elemento de identidad, tomando el código estándar como base y realizando algunas variaciones; que no impiden la socialización entre habitantes de diferentes estados, garantizando así que la lingüística es un elemento netamente social.
                Sin embargo, el uso del idioma; puede ser atribuido al contexto situacional donde se encuentra un individuo, bien sea de manera formal e informal, aspectos como el área socioeconómica, el nivel de instrucción, ubicación geográfica, intereses, valores, principios, entre otros, que lo involucren, pueden de alguna manera sostener la variabilidad lingüística existente en cada idioma.

    VARIABLES DIALECTALES REGIONALES DE VENEZUELA

                Las variaciones en el dialecto español de Venezuela, han constituido la identidad sociolingüística de cada región del país, clasificándolo en modalidades; según el grupo de estados con afinidades en el uso del idioma nacional. Dichas modalidades, están sujetas a influencias que van no solo de la cultura indígena, sino del extranjero, como los son el caso de los estados geográficamente ubicados en zonas fronterizas; y se plantean de la siguiente manera:
    a) Central: Considerado el dialecto estándar de Venezuela, sus variantes se relacionan con los estratos sociales. En esta región el fonema “s” se sustituye cuando aparece al final de las palabras por una “j”. También variedades como el uso del adverbio de lugar “ahí” como señalización de información compartida, ejemplo: ¿Para dónde vas? Para una fiesta “ahí”, o como presuntivo de dicha información compartida “tu encuentras la secretaria ahí y ya estás pagando”, y también luego del gerundio “pasamos toda la noche, bailando ahí”. En Caracas, se utiliza “usted” de una forma formal, relacionada con el respeto, el poder y la autoridad; y el “tu” para expresiones informales, que reflejan solidaridad e intimidad. Este tipo de expresiones no solo se utilizan en Caracas, también en Puerto Ordaz, Valencia, Los Teques, Maracay y otras zonas del país
    b) El Marabino: Caracterizado por el uso del pronombre personal “vos”, que tiene ciertas particularidades, como el tuteo, “Te vais a Casar” en vez de “Os vais a casar”. También hay que acotar que el uso del voseo en esta parte de América es donde se utiliza de forma verbal exacta. Esta modalidad también se puede observar en el estado Falcón.
    c) El Guaro Larense y de otros estados centro-occidentales: Posee un acento muy peculiar que lo diferencia de otras variables dialectales del país. Se caracteriza por la supresión de la “r” en expresiones que denotan el uso de verbo infinitivo, ejemplo: “Voy a comé”. “Na’ Guará”, para expresar énfasis, “Vasiés o Sie’ cará” para demostrar duda o incredulidad, u otros casos como “caca” que denotan desagrado u asco, son parte de la gama de expresiones que identifican esta variable dialectal del español. Sin embargo, en la ciudad de coro del Estado Falcón, el comúnmente denominado coriano, tiene similitudes con el guaro, en cuanto a la supresión de la “d”, como por ejemplo las expresiones: “rue’a”, “muda’o”, “ma’uro” entre otros.
    d) El santandereano-tachirense: Corresponde a la población del estado Táchira, zona fronteriza con Colombia. En esta modalidad predomina el uso de “usted”. Palabras como “Toche” son comunes, así como en algunos pocos la aspiración de la letra “f” dando como resultado expresiones como “julano” “projundo”, etc.
    e) El Llanero: Presente en los llanos Venezolanos; en el cual predomina la aspiración de la letra “s”.
    USO ADECUADO E INADECUADO DEL ESPAÑOL EN VENEZUELA
                El español, como cualquier idioma, posee una estructura coordinada y establecida por un código determinado; que no solo se presenta en el lenguaje escrito sino también hablado, y que a pesar de sus variaciones, su porcentaje de elementos similares es mayor y no altera su configuración; sino está sujeto a las leyes gramaticales y dialectales que lo convierten en un lenguaje estándar. Es así como se establecen las normas que rigen el idioma, y que se adecuan a los diferentes contextos y clases sociales;  donde debido al nivel de instrucción de la población, se ve expuesto el uso correcto e incorrecto del léxico del idioma. El estudio de las clases sociales, desde el punto de vista sociolingüístico; puede ser enfocado desde muchas perspectivas, tomando en cuenta el factor socio-económico, el grupo social, la ubicación, el acceso a la educación, entre otros. El término o nivel “culto”, se asocia a los grupos o estratos sociales, que poseen acceso a la academia, y hacen énfasis en el cuidado de las reglas gramaticales; expresándose de forma elaborada y coordinada que se sujete a la norma; es asociado a los profesionales, empresarios, estudiantes universitarios, entre otros. Surge así el nivel medio, no siendo ajeno a la norma culta, pero siendo menos meticuloso que el culto; es utilizado comúnmente por los medios de comunicación y la clase sociocultural media. Las expresiones informales, se atribuyen al nivel familiar o coloquial, que enfoca conversaciones en contexto familiar o amistoso; en este nivel, no existe relevancia en el nivel sociocultural que posea el individuo. Finalmente, en los lugares donde existe un marcado porcentaje de desconocimiento, por falta de acceso a la educación, u otras causas, se presenta el nivel vulgar, donde se hace común el uso de detracciones del idioma conocidos como vulgarismos y se desconoce la norma.
                El lenguaje estándar, surge como resultado del uso de la norma; constituida por el grupo de rasgos gramaticales, que siendo aceptados por la comunidad que los asume como propios sin dificultad, coinciden con el uso correcto de la lengua; esto de forma más o menos arbitraria, sujeta a ciertos criterios que van desde el uso habitual de la expresión, la justificación lógica u origen histórico de la misma, que tras ser estudiada por la Real Academia Española, se llega a su aprobación o descarte.
                Dentro del léxico español, existen diversas incorrecciones a nivel del uso incorrecto de la lengua, no solo escrita sino hablada, entre ellas podemos encontrar:
    a) Incorrecciones fónicas:
    - Cambio en la posición de los fonemas: Como el caso del nombre “Gabriel”, de manera incorrecta “Grabiel”.
    - Reemplazo de los fonemas “b” y “g”: Se observa en expresiones como “agüelo” en vez de abuelo, y “abuja” en lugar de aguja.
    - Uso de la “g” antes del diptongo “ue”: Casos como “Güeso”, “Güevo”.
    - Alteraciones de las vocales por confusión de prefijos: “dispertar” por despertar o “sigún” por según.
    - Omisión de los fonemas “d”, “g” y “r”: Ejemplos de esto, los casos “aúja” por aguja, “pá” por para, “peazo” por pedazo.
    - Ultracorrección: “bacalado” por bacalao.
    - Alteración de los fonemas “l” y “r”: Como el ejemplo de la expresión: “arquiler”.
    b) Incorrecciones Morfológicas:
    - Cambio de Género: “La Alambre” por el Alambre.
    - Formas Pronominales Incorrectas: “Sientensen” en lugar de Siéntense.
    Alteraciones verbales: cantastes, conducí, pusiendo, entre otras.
    - Alteración en el orden de los pronombres personales: Casos como: me, te, se: te se fue, me se vio por se te fue, se me vio.
    c) Incorrecciones sintácticas:
    - Laísmo y loísmo: La miré las manos; Lo di un bofetón (Se debe utilizar le, para ambas frases, ya que es un complemento indirecto).
    - Concordancias incorrectas, haber con valor impersonal: Habían muchas personas (había muchas personas).
    - Discordancia: se da como seguro la discusión (segura).
    d) Incorrecciones semánticas:
    - Uso de formas verbales arcaizantes: semos, truje por somos, traje.
    - Partículas o formas de empleos arcaicas: enantes, cuantimás.
    - Usos inapropiados de las preposiciones: pensando de que (pensando que), es un dequeísmo frecuente en el uso coloquial.
    - Empleo de palabras malsonantes, que, aunque no sean incorrectas, se consideran vulgarismos léxicos.
                Expresiones como “naiden”, “nadien”, “entrar para adentro”, “estábanos”, entre otras, forman parte de las detracciones de la lengua, que en muchos casos se han ido culturizando y en ocasiones, ha llegado a ser tan natural entre los hablantes en diversas conversaciones. Es por ello que en la educación venezolana, es necesario hacer mayor énfasis en la enseñanza de la norma de la lengua española que nos identifica, para así mejorar el uso adecuado de la lengua y suprimir el inadecuado uso de la misma.