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lunes, 28 de septiembre de 2015

Leísmo, laísmo y loísmo

Veamos el uso normativo de los mismos según la Real Academia Española, que se basa en su origen etimológico:
Complemento directoComplemento indirecto
Singularlolale (se)
Pluralloslasles (se)
Pero esta sencilla clasificación teórica no resulta tan fácil en la práctica. Hemos de tener en cuenta que en Madrid y otras zonas del centro peninsular los errores en el uso de los pronombres átonos son muy frecuentes, y que de ahí han pasado también a ser frecuentes en muchos de nuestros medios de comunicación.
  • LEÍSMO
    Se denomina leísmo al fenómeno de utilizar los pronombres átonos le lescuando lo correcto sería lo los la las:
    • Al caballo le mataron después de la carrera.
    Debería decirse:
    • Al caballo lo mataron después de la carrera
    ya que el pronombre átono hace la función de complemento directo.
    El uso generalizado del uso de le como complemento directo cuando se refiere a un nombre masculino, en singular, ha terminado por ser admitido por la Real Academia Española, y el uso ha venido a matizar un tanto la norma anterior. De esta manera, son correctos:
    • A Juan lo encontré en la puerta del cine.
    • A Juan le encontré en la puerta del cine.
    Pero no si se refiere a un nombre femenino:
    • A Inés la encontré a la puerta del cine.
    Así, sería incorrecto decir:
    • A Inés le encontré a la puerta del cine.
  • LAÍSMO
    El laísmo, por su parte, consiste en la utilización de los pronombres átonosla las en lugar de le les como complemento indirecto. El hablante, de este modo, se siente en la obligación de marcar el género del referente.
    • A Inés la gusta mucho ir al cine.
    Debería decirse, ya que se trata de un complemento indirecto:
    • A Inés le gusta ir al cine.
  • LOÍSMO
    Por su parte, el loísmo consiste en la utilización de lo los en lugar de los pronombre átonos de complemento indirecto: le les. De los tres fenómenos reseñados, es el que se considera más vulgar.
    • A Juan lo ofrecieron trabajo la semana pasada.
    Lo correcto sería:
    • A Juan le ofrecieron trabajo la semana pasada.

martes, 25 de agosto de 2015

El verbo "Gustar" en español.

Estructura: Pronombre personal átono de OI + Gustar + sujeto  >>> Me gusta el cine. / Me gustan los coches. 

También es posible: A + Pronombre personal tónico de OI + Gustar + sujeto >>>> A mí me gusta el cine. A ti te gusta el teatro.

Pronombres personales atonos: me, te, le, nos, os, les

Pronombres personales tónicos: mí, ti, él/ella, nosotr@s, vosotr@s, ell@s.

Vídeo explicativo:



domingo, 23 de agosto de 2015

El Género - Nociones básicas.

Se llama género a una característica gramatical de los sustantivos, artículos, adjetivos, participios y pronombres que los clasifica en dos grupos: masculino y femenino. Los verbos y los adverbios carecen de género salvo excepciones que veremos más adelante.

Son palabras masculinas:
1. La mayoría de las palabras que termina en –o. (Dedo, caballo, sello, etc.)
2. Los nombres de ríos, montes, mares, océanos, istmos, volcanes, canales. (El Amazonas, el Mediterráneo, el Pacífico, etc.)
3. Los meses del año y los días de la semana. (Enero, febrero, lunes, martes, etc.)
4. Los nombres de los puntos cardinales. (Norte, sur, este, etc.)
5. Los números. (El uno, el tres, el doce, etc.)

Son palabras femeninas:
1. La mayoría de las palabras que terminan en –a. (ballena, manta, cuchara, silla, etc.)
2. Los nombres de las letras. (La be, la jota, la hache, la eme, etc.)

Dos géneros, dos formas
Es el caso más frecuente en adjetivos y es bastante frecuente en sustantivos (cada vez más).
Las formas femenina y masculina se relacionan por la terminación:
Masculino
Femenino
Ejemplos
-o
-a
el abogado, la abogada
-e
-ina
el héroe, la heroína
consonante
consonante + -ina
el zar, la zarina 
-o
-esa
el vampiro, la vampiresa; el diablo, la diablesa
-e
-a
el dependiente, la dependienta
-e
-esa
el alcalde, la alcaldesa; el jeque, la jequesa
consonante
consonante + -a
el capitán, la capitana; el andaluz, la andaluza
consonante
consonante + -esa
el abad, la abadesa; el barón, la baronesa
-tor
-triz
motor, motriz

Dos géneros, una forma

Una palabra funciona en una única forma como femenina o masculina en función del sexo (se le llama género común):
Masculino
Femenino
Ejemplos
-a
-a
el/la periodista
-e
-e
el/la vidente
-i
-i
el/la marroquí
-o
-o
el/la contralto
-u
-u
el/la gurú
La testigo fue muy clara en su relato.
El testigo fue muy claro en su relato.
A menudo, las palabras de este grupo acaban pasando al anterior, sobre todo si acaban en -o. Por ejemplo, socio era de género común hace un siglo (el socio, la socio), pero hoy tiene dos formas (el socio, la socia).

Un género, una forma
La palabra es gramaticalmente femenina o masculina siempre, con independencia del sexo (son los nombres epicenos). Esta categoría suele originar errores de concordancia:
Yes check.svg La primera persona en llegar, que era un hombre bien vestido, fue recibida con un aplauso.
Red x.svg La primera persona en llegar, que era un hombre bien vestido, fue recibido con un aplauso.
También se incluyen en este caso las palabras que se aplican a alguien de modo figurado: tesoro, corazón, estrella, maravilla, encanto.
Ella es el mayor tesoro de mi vida.
Su novia es un encanto
James Stewart fue una gran estrella
Palabras de este tipo recogidas en el DRAE que en algunos de sus sentidos se usan bien en masculino bien en femenino para ambos sexos son:
la boca
el alma
la figura (también común)
la tijera
la visita
la persona
la víctima
la mano (esp. buenas manos)
la fianza
la pantalla
la pólvora sorda
la bestia negra (pero bestia es común)
la oveja negra
la gloria
la autoridad
la lumbrera
la marioneta
la vedette
la dignidad
el diablo
el tapado
el peón
el correo
el caballo
el testaferro
el familiar
el pariente
el animal
el cerebro
el topo
el enlace
el buzón
el histrión
el molde
el preboste
el reverso
el personaje
el augur
el parásito
el prodigio
el polizón
el zombi
La Gramática ya recoge como comunes pariente familiar (la parientela familiar en femenino).






sábado, 22 de agosto de 2015

Verbos SER y ESTAR - Usos básicos.

       
        Verbo SER                                                                             

        Yo soy                                                                                     
        Tú eres                                                                                      
        Él / Ella / Usted es                                                                                                        
        Nosotros somos                                                                         
        Vosotros sois                                                                            
        Ellos / Ellas son    

        Verbo ESTAR

        Yo estoy
        Tú estás
        Él / Ella / Usted está
        Nostros estamos
        Vosotros estáis
        Ellos/Ellas están                                                                    

Para hablantes de lenguas en las que no existen estos verbos como el francés o el inglés, no es infrecuente que su uso cause más de un problema entre los que se aproximan al español como lengua extranjera. Intentaré clarificar algunos de los usos más comunes  dejando las excepciones y casos excepcionales para más adelante.

El verbo SER se utiliza en los siguientes casos:

1.  Para expresar características esenciales o permanentes.
“La niña es rubia.”;  “Tú eres alto.”; “La Tierra es un planeta.”

2. Para expresar dónde ocurre algo, a qué hora ocurre, qué hora es.
“La semifinal es en Barcelona.”; “Son las tres y cuarto.”; “La fiesta es a las siete de la tarde.”

3. Con fechas, días y estaciones del año.
“Hoy es 22 de agosto de 2015.”; “Hoy es sábado.”; “Es verano.”

4. Con adverbios de tiempo.
“Todavía es de día.” “Ya es Navidad.” 

5. Para dar o pedir información sobre precios.
“¿Cuánto es? Son 3 euros.”

6. Para expresar material, origen, posesión.
“Esa mesa es de madera.” “Elena es de Rusia.” “Este libro es de Juan.”

7. En la formación de muchas de las formas de la pasiva.
“Los coches son vendidos en Alemania.” (“Los coches se venden en Alemania”) es mucho más frecuente en español. Es lo que se denomina “Pasiva refleja”, de la que hablaremos más tarde.


El verbo “ESTAR”, por el contrario, se utiliza básicamente en los siguientes casos:


1.  Para expresar características temporales, lo que incluye, por supuesto, el estado de salud.
Juan está enfermo.”; “María está contenta.”;Jaime está borracho.”

2. Para expresar la localización de algo o alguien.
“Madrid está en España.” “España está en Europa.” “El libro está sobre la mesa.”

3. En primera persona del plural (Estamos), para expresar la fecha, la estación del año y el día con las preposiciones “A /EN”. (Para la hora, no se usa nunca “ESTAR”.)
“Estamos a 22 de agosto de 2015.”; “Estamos en verano.”; “Estamos a sábado.”

4. Con ciertos adverbios de modo.
“No estoy muy bien hoy.”

5. En la estructura “ESTAR + DE + SINTAGMA NOMINAL (Noun phase in English.)
“Estoy de muy buen humor.” (I’m in a very good mood.) “¿Estás de cachondeo?” (Are you kidding me? / Are you taking the mickey?)

6. En el presente progresivo.
“Estamos comiendo.” (We’re eating.) “¿Qué estás haciendo? (What are you doing?)




Obviamente, el uso de estos verbos es ligeramente más complejo, pero como aproximación inicial, creo que es suficiente. A continuación, muestro un enlace donde se puede hacer ejercicios sobre los verbos estudiados. 

miércoles, 19 de agosto de 2015

Queísmo

Es la supresión indebida de una preposición (generalmente de) delante de la conjunción que, cuando la preposición viene exigida por alguna palabra del enunciado.

1. No debe suprimirse la preposición en los casos siguientes:

a) Con verbos pronominales que se construyen con un complemento de régimen: acordarse de algo, alegrarse de algo, arrepentirse de algo, fijarse en algo, olvidarse de algo, preocuparse de o por algo, etc.: Me alegro de que hayáis venido (no Me alegro que hayáis venido); Me olvidé de que tenía que llamarte (no Me olvidé que tenía que llamarte); Te preocupaste de o por que no pasáramos calamidades (no Te preocupaste que no pasáramos calamidades); Se acordaba de que en esa casa había vivido un amigo suyo (no Se acordaba que en esa casa había vivido un amigo suyo); Me fijé en que tenía manchas en la cara (no Me fijé que tenía manchas en la cara); No me acordé de que era tu cumpleaños (no No me acordé que era tu cumpleaños). Algunos de estos verbos, cuando se usan en forma no pronominal, se construyen sin preposición, pues, en ese caso, la oración subordinada ejerce de sujeto o de complemento directo: Me alegró que vinieras (no Me alegró de que vinieras); Olvidé quetenía que ir al dentista (no Olvidé de que tenía que ir al dentista) ( dequeísmo, 1a y b).

b) Con verbos no pronominales que se construyen con un complemento de régimen: convencer de algo, insistir en algo, tratar de algo (en el sentido de ‘procurarlo, intentarlo’), etc.: Lo convencí de queescribiera el artículo (no Lo convencí que escribiera el artículo); Insistió en que nos quedáramos a cenar (no Insistió que nos quedáramos a cenar); Trato de que estéis a gusto (no Trato que estéis a gusto).

c) Con sustantivos que llevan complementos preposicionales: Iré con la condición de que vayáis a recogerme (no Iré con la condición que vayáis a recogerme); Tengo ganas de que llueva (no Tengoganas que llueva); Ardo en deseos de que vengas a verme (no Ardo en deseos que vengas a verme).

d) Con adjetivos que llevan complementos preposicionales: Estamos seguros de que acertaremos (no Estamos seguros que acertaremos); Estoy convencido de que llegarás lejos (no Estoy convencidoque llegarás lejos).

e) En locuciones como a pesar de que (no a pesar que), a fin de que (no a fin que), a condición de que (no a condición que), en caso de que (no en caso que), etc.

f) En la construcción hasta el punto de que (no hasta el punto que).

g) En las locuciones verbales caber, o haber, duda de algo, caer en la cuenta de algo, darse cuenta de algo: No cabe duda de que es un gran escritor (no No cabe duda que es un gran escritor); Pronto cayó en la cuenta de que estaba solo (no Pronto cayó en la cuenta que estaba solo); Nos dimos cuenta de que era tarde (no Nos dimos cuenta que era tarde). No deben confundirse las locuciones caer en la cuenta, darse cuenta, que exigen de, con tener en cuenta, que no exige la preposición: No tiene en cuenta que nos esforzamos (no No tiene en cuenta de que nos esforzamos).

2. Los verbos advertir, avisar, cuidar, dudar e informar en sus acepciones más comunes, pueden construirse de dos formas: advertir [algo] a alguien y advertir de algo [a alguien]; avisar [algo] a alguien yavisar de algo [a alguien]; cuidar [algo o a alguien] y cuidar de algo o alguien; dudar [algo] y dudar de algo; informar [algo] a alguien (en América) e informar de algo [a alguien] (en España). Por tanto, con estos verbos, la presencia de la preposición de delante de la conjunción que no es obligatoria ( advertir, avisar, cuidar(se), dudar, informar(se)).

3. Para determinar en cada caso si debe emplearse la secuencia de «preposición + que» o simplemente que,  dequeísmo, 3.

4. Para las expresiones formadas por el verbo dar seguido de algunos sustantivos abstractos que designan sentimiento, como vergüenza, miedo, pena, rabia, etc.,  dar(se), 5.


5. antes (de) que, después (de) que, con tal (de) que.  antes, después, tal. 


Dequeísmo

Es el uso indebido de la preposición de delante de la conjunción que cuando la preposición no viene exigida por ninguna palabra del enunciado.

1. Se incurre en dequeísmo en los siguientes casos:

a) Cuando se antepone la preposición de a una oración subordinada sustantiva de sujeto. El sujeto de una oración nunca va precedido de preposición y, por tanto, son incorrectas oraciones como Me alegrade que seáis felices (correcto: Me alegra que seáis felices); Es seguro de que nos quiere (correcto: Es seguro que nos quiere); Le preocupa de que aún no hayas llegado (correcto: Le preocupa que aún no hayas llegado); Es posible de que nieve mañana (correcto: Es posible que nieve mañana). Algunos de estos verbos, cuando se usan en forma pronominal (alegrarse, preocuparse, etc.), sí exigen un complemento precedido de la preposición de. En ese caso, el uso conjunto de la preposición y la conjunción es obligatorio: Me alegro de que seáis felices, y no Me alegro que seáis felices; Me preocupo de que no os falte nada, y no Me preocupo que no os falte nada ( queísmo, 1a).

b) Cuando se antepone la preposición de a una oración subordinada sustantiva de complemento directo. Esto ocurre, sobre todo, con verbos de «pensamiento» (pensar, opinar, creer, considerar, etc.), de «habla» (decir, comunicar, exponer, etc.), de «temor» (temer, etc.) y de «percepción» (ver, oír, etc.). El complemento directo nunca va precedido de la preposición de y, por tanto, son incorrectas oraciones como Pienso de que conseguiremos ganar el campeonato (correcto: Pienso que conseguiremos ganar el campeonato); Me dijeron de que se iban a cambiar de casa (correcto: Me dijeron que se iban a cambiar de casa); Temo de que no llegues a tiempo (correcto: Temo que no llegues a tiempo); He oído de que te casas (correcto: He oído que te casas).

c) Cuando se antepone la preposición de a una oración subordinada que ejerce funciones de atributo en oraciones copulativas con el verbo ser. Este complemento, por lo general, no va precedido de preposición y, por tanto, son incorrectas oraciones como Mi intención es de que participemos todos (correcto: Mi intención es que participemos todos).

d) Cuando se inserta la preposición de en locuciones conjuntivas que no la llevan: a no ser de que (correcto: a no ser que), a medida de que (correcto: a medida que), una vez de que (correcto: una vezque).

e) Cuando se usa la preposición de en lugar de la que realmente exige el verbo: Insistieron de que fuéramos con ellos (correcto: Insistieron en que fuéramos con ellos); Me fijé de que llevaba corbata(correcto: Me fijé en que llevaba corbata).

2. Los verbos advertir, avisar, cuidar, dudar e informar, en sus acepciones más comunes, pueden construirse de dos formas: advertir [algo] a alguien y advertir de algo [a alguien]; avisar [algo] a alguien yavisar de algo [a alguien]; cuidar [algo o a alguien] y cuidar de algo o alguien; dudar [algo] y dudar de algo; informar [algo] a alguien (en América) e informar de algo [a alguien] (en España). Por tanto, con estos verbos, la presencia de la preposición de delante de la conjunción que no es obligatoria ( advertir, avisar, cuidar(se), dudar, informar(se)).

3. Un procedimiento que puede servir en muchos de estos casos para determinar si debe emplearse la secuencia de «preposición + que», o simplemente que, es el de transformar el enunciado dudoso en interrogativo. Si la pregunta debe ir encabezada por la preposición, esta ha de mantenerse en la modalidad enunciativa. Si la pregunta no lleva preposición, tampoco ha de usarse esta en la modalidad enunciativa: ¿De qué se preocupa? (Se preocupa de que...); ¿Qué le preocupa? (Le preocupa que...); ¿De qué está seguro? (Está seguro de que...); ¿Qué opina? (Opina que...); ¿En qué insistió el instructor?(Insistió en que...); ¿Qué dudó o de qué dudó el testigo? (Dudó que... o dudó de que...); ¿Qué informó [Am.] o de qué informó [Esp.] el comité? (Informó que... [Am.] o informó de que... [Esp.]).

4. antes (de) que, después (de) que, con tal (de) que.  antes, 3; después, 2 y tal, 2.